Claves contra el hambre

Escuchar Audio. Con el investigador holandés Jan van der Ploeg: el campesinado y su rol ecónomica, ecológica, alimentario y social. Invitado al seminario “Dinámicas y perspectivas del campesinado en el siglo XXI” organizado por el Movimiento de Pequeños Agricultores de Brasil (MPA-Vía Campesina), el agrónomo investigador holandés Jan van der Ploeg sustentó el papel estratégico de la producción campesina en el combate al hambre y en diálogo profundizó lo que constituye una teoría general del campesinado.

Asimismo, definió el rol de la Vía Campesina Internacional (LVC), que en veinte años de formación agrupa en torno a 200 millones de campesinas y campesinos en el mundo como una herramienta fundamental de lucha, movilización y comunicación. “El intercambio de experiencias” que implica una articulación como LVC aporta al “orgullo de ser campesino y al derecho de sentirse campesino”, explicó Van der Ploeg.

 Una teoría necesaria

La participación de Van der Ploeg –integrante del Panel de Alto Nivel del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, por ejemplo- tuvo como eje el desarrollo de su teoría general del campesinado, histórica pero también prospectiva, que compartió sucintamente en diálogo con Radio Mundo Real.

“¿El campesinado es solamente parte del pasado o es también parte del presente y una promesa también para el futuro?”, interroga el investigador. Y no solamente en el sur global es válida la pregunta, sino también en el norte, indicó ejemplificando con que en Europa, de donde proviene existen quince millones de campesinas y campesinos.

Dicha teoría, a su juicio, debe ser capaz además de establecer la especificidad de la propia agricultura campesina, es decir: “los campesinos hacen una agricultura de forma bien distinta de la agricultura capitalista; producen más en la misma superficie, producen más empleo, más ingresos, lo hacen de forma más sustentable”, afirmó. 

Por último, indicó que a diferencia de las teorías dominantes sobre el campesinado que lo colocan como “víctima” del desarrollo del capital, el campesinado es un actor dinámico que propone soluciones, por ejemplo a problemas globales como el hambre, que afecta a mil millones de personas en el planeta.

“El campesinado es la garantía para la seguridad y la soberanía alimentarias. Otras formas de agricultura como la capitalista empresarial, no pueden garantizar la soberanía alimentaria. Por ello los campesinos y campesinas tienen un papel estratégico en nuestras sociedades”, indicó.

Destacó el rol de los mercados campesinos que en número creciente, surten a las ciudades de alimentos, eliminando intermediarios. “Esto en la crisis que vive por ejemplo Europa hoy es muy importante y cada ama de casa ve así en la práctica la importancia de que exista un campesinado fuerte y presente en los mercados”, agregó.

Derechos más allá de la Mesa

Van der Ploeg, quien es consultor permanente en materia académica para los movimientos rurales populares, defendió la construcción en el marco del sistema de Naciones Unidas de una Carta de Derechos Campesinos, con el argumento de que existen problemáticas de este sector social que, a la vez de ser específicas, afectan al conjunto de la humanidad. Citó como ejemplo el acceso al agua, la tierra y la defensa de la biodiversidad.

“Cuando el campesinado se empobrece, el único que tiene más trabajo es la policía”, ironizó el holandés en la entrevista realizada en la capital brasileña esta semana, señalando en contraste que el desarrollo de la ruralidad con base en la producción campesina general beneficios económicos y sociales para el conjunto de las sociedades, que exceden lo alimentario.

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