Desde hace más de siete meses, la población de Gaza está sufriendo una grave escasez de alimentos, un continuo descenso de los niveles de nutrición, desnutrición generalizada entre lxs niñxs y un aumento de las tasas de mortalidad debido a enfermedades causadas por el hambre y la desnutrición, junto con la dificultad de acceder a servicios médicos y sanitarios.


