La Vía Campesina expresa su solidaridad con el campesinado ucraniano

Comunicado de La Vía Campesina

(Bagnolet, 09 de Mayo de 2022) La Vía Campesina expresa la profunda solidaridad de nuestro movimiento campesino mundial con lxs campesinxs y pequeñxs agricultorxs ucranianxs que están sufriendo las atrocidades de la guerra.

Pedimos el cese inmediato de la invasión militar y de la guerra y una solución diplomática que tenga en cuenta los intereses del pueblo. Pedimos que se respeten los derechos de lxs campesinxs reconocidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y Otros Trabajadores Rurales, incluido el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de las personas (artículo 6). El pueblo ucraniano tiene derecho a la autodeterminación sin estar sometido a ninguna agresión por intereses económicos ni geopolíticos.

Reiteramos nuestra mas profunda solidaridad y destacamos el papel esencial que desempeñan los cuatro millones de campesinos y pequeños agricultores de Ucrania. Nadie habla de estxs pequeñxs agricultorxs ucranianxs. Pero, según las estadísticas, las pequeñas y medianas fincas de Ucrania producen el 52,7% del producto interior bruto agrícola del país en sólo el 12% de las tierras agrícolas. Producen el 98% de la producción total de patatas, el 86% de las hortalizas y el 81% de la leche. En Ucrania, como en otras partes, son lxs campesinxs y lxs pequeñxs agricultorxs quienes garantizan la Soberanía Alimentaria de su país, no el agronegocio. A pesar de ello, se les niega el reconocimiento de su estatus de agricultorxs y  cualquier ayuda del Estado, reservado a las grandes explotaciones.

En los primeros días de la guerra, los oligarcas propietarios de las megagranjas y los exportadores de productos agrícolas huyeron de Ucrania. Pero lxs campesinxs y pequeñxs agricultorxs se quedaron y siguieron trabajando. Son ellxs lxs que garantizan la continuidad del suministro de alimentos tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra. Merecen ser reconocidos, merecen ser apoyados. La Vía Campesina se compromete a estar a su lado para hacer valer sus reivindicaciones.

Observamos que la guerra en Ucrania también ha profundizado las consecuencias muy duras para las personas que viven lejos de la zona de conflicto, debido al aumento del precio de los productos esenciales, los alimentos, el combustible, el gas y los medicamentos incluso porque las guerras en si es una oportunidad de nuevos comercios, sobre la vida de las personas. En muchos países, la guerra ha agravado aún más la difícil situación relacionada con la pandemia de COVID-19 y están surgiendo crisis de hambre. Este contexto demuestra una vez más que hacer depender la seguridad alimentaria de la población del comercio internacional y de las empresas multinacionales es criminal. La Vía Campesina exige que los gobiernos y las instituciones de la ONU, en particular la FAO, el FIDA y el Comité de Seguridad Alimentaria, asuman sus responsabilidades y adopten, con carácter de urgencia, las siguientes medidas:

  • prohibir la especulación con los productos alimentarios,
  • establecer el comercio agrícola a través de acuerdos sobre productos básicos a precios justos y asequibles para los países dependientes de las importaciones,
  • prohibir la transformación de productos agrícolas en agrocombustibles y
  • suspender inmediatamente la aplicación de los acuerdos de la OMC.

Exigimos que los gobiernos y las instituciones de la ONU se comprometan a un cambio radical en sus políticas para alejarse del neoliberalismo y aplicar la agroecología, la reforma agraria y los derechos campesinos, que promueven la Soberanía Alimentaria.


Hacemos un llamamiento a nuestras organizaciones miembros y aliadas para que alcen su voz y muestren su solidaridad para exigir el fin de la guerra y encontrar una solución diplomática para restablecer la paz. Nos solidarizamos con el campesinado y otras personas que viven en zonas rurales y urbanas de todo el mundo que se enfrentan a conflictos y guerras imperialistas y siguen resistiendo para defender los derechos humanos y la Soberanía Alimentaria.

¡Globalicemos la lucha, Globalicemos la esperanza!



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