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La Vía Campesina realiza inédito encuentro por la diversidad sexual y de género’: El agro también es monocultivo en los afectos’

Por Lucas Estanislao, Brasil de Fato, 3 de diciembre de 2023.

El encuentro contó con movimientos de todos los continentes y abrió un debate formal sobre el tema en la plataforma.

Combatir las estructuras patriarcales y discriminatorias que sustentan el modelo económico dominante en el campo. Fue con esta propuesta que organizaciones campesinas de diversas partes del mundo realizaron este sábado (02) en Bogotá, capital de Colombia, un encuentro sobre diversidad sexual y de género.

Esta fue la primera vez que movimientos agrupados por Vía Campesina, una plataforma creada en 1993 que agrupa a las principales organizaciones que luchan en el terreno en todos los continentes, decidieron debatir el tema públicamente.

“Nuestros espacios de diversidad vienen de lejos, porque siempre existimos en movimientos, pero nunca tuvimos un encuentro a nivel internacional como este”, dice Vinícius da Silva, miembro del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).

Miembro del Instituto de Agroecología Latinoamericana y del Colectivo LGBTI+ del movimiento, explica que el espacio permite el intercambio de reflexiones a partir de diferentes realidades y que la discusión sexual y de género está enteramente vinculada a la lucha por la reforma agraria y la soberanía alimentaria.

“No podemos separar quiénes somos, nuestra orientación sexual, nuestra identidad de género de la lucha de los sin tierra, de la lucha de los quilombolas, de la lucha de la población rural porque estamos hablando de sujetos”, afirmó.

Para Vinícius, “la reforma agraria no se puede hacer sin considerar todos los sujetos, la diversidad de cuerpos y sexualidades”, por lo que es importante “pensar en otra afectividad, reflexionar sobre la construcción de roles de género y sobre cuánto negamos el afecto”. y libertad a nuestros cuerpos.”

El activista también habló de las particularidades presentes en el campo, como las diferentes responsabilidades de hombres y mujeres en su relación con el trabajo de la tierra, “son muy marcadas y a veces no hay lugar para otras configuraciones”.

“Estas nociones también se alimentan del agronegocio, que vende un modelo no sólo de producción, sino también de familia. Con sus estructuras, incluidas las culturales, mantiene y promueve una sexualidad y una concepción de familia hegemónicas, donde no hay lugar para la diversidad. , y si hablamos de agronegocios, hablamos de monocultivo y ese monocultivo también existe en los afectos, en los cuerpos, en la sexualidad y eso es lo que tenemos que destruir”, afirma.

Ampliar el concepto de ‘agricultura familiar’

Durante el encuentro, los movimientos emitieron una declaración conjunta proponiendo ampliar el concepto de agricultura familiar, “repensar la agricultura familiar campesina e incluir a nuestras familias elegidas, una diversidad de personas y formas de vivir y trabajar juntos”.

“Queremos permanecer en el campo, construir organización como muchos lo están haciendo, frente a la alianza de sistemas de opresión que existen entre el capitalismo, el patriarcado, el racismo y el colonialismo”, afirman.

Para Cony González, activista de la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras, Rurales e Indígenas del Paraguay (CONAMURI), las agendas del campo y del feminismo campesino están conectadas con las luchas LGBTQIAP+.

“Entendemos que la propuesta del feminismo campesino está ligada a la diversidad por la visión antipatriarcal y anticapitalista del movimiento. Hablamos de trabajar revoluciones y las revoluciones de mujeres van de la mano con la diversidad, entonces necesitábamos poner esto tema en la agenda”, afirmó.

Según González, los colectivos no estamos “separados de Vía Campesina, estamos unidos y esto debe ayudarnos a articular un proyecto político emancipador que denuncie las desigualdades con nuestras personas y nuestros cuerpos”.

Vinícius coincide en que la cita de este sábado supuso un paso adelante y que “todavía queda mucho trabajo por hacer”. Según el miembro del MST, “este es un debate que no es homogéneo en las organizaciones, en las regiones, ya que cada una tiene sus límites dependiendo de la multiculturalidad y la acumulación de esa discusión”.

Edición: Rodrigo Chagas