Brasil: Movimiento de Mujeres Campesinas Reafirmando la Lucha por los Derechos

En las últimas semanas, estamos viviendo en Brasil, con mucha alegría, el regreso de los jóvenes a las calles, en una época donde el cinismo del modelo capitalista enseña que necesitamos cada cual cuidar apenas de su propia vida, que la lucha colectiva no tiene más valor. Ver a miles de personas luchando por una agenda notoriamente colectiva, renueva nuestras fuerzas. Nos muestra que nunca salimos de las calles, que no somos utópicos como decían.

Creemos que este es un momento en el que la lucha popular se renueva y fortalece, y como en otros momentos de nuestra historia, la juventud vuelve a la escena política. Por eso, el Movimiento de Mujeres Campesinas se suma a los luchadores y luchadoras que en este momento se movilizan por sus derechos y subrayamos que luchar por derechos en esta sociedad es una lucha necesariamente anti-capitalista y anti-patriarcal. No existen derechos cuando el lucro se pone por encima de las personas.

Comenzamos a ver resultados de las movilizaciones, varios alcaldes y gobernadores comienzan a bajar las tarifas de autobuses. Esta es una conquista importante y demuestra la fuerza del pueblo luchando en la calle, pero queremos señalar que la lucha es por la movilidad urbana, siendo por lo tanto una lucha que en realidad es por algo mucho mayor que 20 centavos, no de la forma en que los medios de comunicación burgueses y golpistas están tratando de hacer creer, que es una lucha contra el gobierno, sino por nuestros derechos, se trata de una lucha contra el capitalismo.

Volvemos a decir que la lucha es por algo mayor que los 20 centavos, porque el derecho de entrar y salir de las ciudades, está siendo negado en todo momento, cuando las trabajadoras y los trabajadores necesitan utilizar 1/3 del salario mínimo para garantizar que conseguirán  llegar al trabajo, cuando es necesario levantarse de madrugada para evitar las congestiones de tráfico que están aumentando gracias al modelo de movilidad urbana basado en el automóvil. Es importante destacar que esta demanda está directamente vinculada a la demanda de vivienda, ya que en los grandes centros, el 80% de los empleos están en el centro de la ciudad, mientras que las trabajadoras y trabajadores viven en las periferias.

Una vez más queremos enfatizar que nuestro enemigo es el sistema capitalista, patriarcal y machista, por eso rechazamos las transnacionales, el agronegócio, los monocultivos, los agroquímicos, las grandes obras en la región amazónica, las hidroeléctricas, las obras de la copa, la violencia contra las mujeres, la violencia contra los pueblos indígenas, las comunidades tradicionales y la violencia policial.

Queremos afirmar la lucha por la reforma agraria, la producción de alimentos sanos, el trabajo digno, transporte público de calidad y bajo coste para el campo y ciudad, salud, educación, vivienda, autonomía e generación de ingresos para las mujeres, políticas que mejoran las condiciones de vida de la clase trabajadora.

Teniendo en cuenta todo esto, es evidente que en este momento, se hace necesario que los movimientos sociales populares que históricamente organizan la clase trabajadora en el campo y en la ciudad para la construcción de una sociedad justa, puedan contribuir de forma articulada con esa movilización en el intento, de garantizar que este momento contribuya para el avance de un proyecto popular para Brasil.

En este sentido, llamamos a las compañeras a participar en las manifestaciones y junto con otras organizaciones, pautar la lucha en defensa de todas las formas de vida, justicia, dignidad, por la distribución de la riqueza, para todos y todas. Fortaleciendo así la lucha en defensa de la vida.

Movimiento de Mujeres Campesinas de Brasil

Traducción: Beatriz Casado

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