Palestina: la lucha por la Soberanía Alimentaria desde la ocupación | Webinar

En octubre de 2021 vamos a celebrar el 25° aniversario de la definición, construcción y lucha por la soberanía alimentaria en todo el mundo. El concepto de soberanía alimentaria fue desarrollado por La Vía Campesina y llevado al debate público durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 como alternativa a las políticas neoliberales. Desde entonces, organizaciones campesinas, sindicatos y movimientos sociales han estado luchando por la verdadera implementación de este concepto, como solución real para poner fin al hambre en el mundo.

La soberanía alimentaria engloba el derecho de los pueblos a tener una alimentación saludable y culturalmente apropiada a través de métodos ecológicamente adecuados y sustentables y el derecho a definir sus propios sistemas agrícolas y alimentarios. El concepto reivindica el derecho de los pueblos a controlar sus recursos alimentarios, incluida la tierra, el agua, las semillas, las tierras de pastoreo y las reservas de animales y de peces.

Más que un concepto, la soberanía alimentaria es una estrategia para el desarrollo y un modo de vida. Examina el tipo de alimentos que comemos, las condiciones en las que se producen y su relación con el medioambiente y las comunidades locales. Es una estrategia para la lucha contra el agronegocio, los monocultivos, la estandarización de cultivos y la explotación de campesinas/os y trabajadoras/es agrícolas en el marco del modelo de producción de alimentos hiperproductivista, capitalista e impulsado por las ganancias.

Para la población palestina, la lucha por la soberanía alimentaria es una parte importante de su lucha contra una ocupación militar que tiene control pleno sobre sus recursos naturales, incluidas las tierras, el agua, las semillas y los recursos pesqueros.

Particularmente en Gaza, es una cuestión de supervivencia

El bloqueo israelí impuesto en 2007 convirtió a Gaza en una gran prisión al aire libre donde las personas enfrentan enormes dificultades todos los días para alimentarse y ganar su sustento, ni que hablar para adaptarse al cambio climático y a crisis como la pandemia de Covid-19. Las ofensivas posteriores de Israel en 2008, 2012, 2014 y 2021 provocaron la destrucción masiva de vidas humanas e infraestructura.

En 2012, la Organización de las Naciones Unidas ya había afirmado que para 2020 la vida en la Franja de Gaza sería imposible2 a menos que se adoptaran medidas urgentes para mejorar las condiciones de vida, entre ellas el suministro de agua, electricidad, salud y educación. Durante la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza por 12 días en mayo de 2021, las fuerzas israelíes siguieron haciendo caso omiso de las leyes internacionales y humanitarias e impusieron castigos colectivos al pueblo palestino en Gaza.

Al 21 de mayo, las masacres cometidas por Israel acabaron con la vida3 de más de 260 civiles, entre los que se encuentran 60 niñas/os y 40 mujeres. Más de 1900 personas resultaron heridas, donde más del 60 % son niñas/os y mujeres. Durante esta intensificación de los ataques contra Gaza, siete campesinas/os fueron asesinadas/os en sus tierras con misiles lanzados desde aviones israelíes. Se calcula que los daños ascienden a los 27 millones de dólares, que incluyen la demolición de 490 instalaciones agrícolas tales como invernaderos, tierras y granjas avícolas.


Según la Unión de Comités de Trabajo Agrícola (UAWC)4 , la destrucción afectó: 30.000 km de redes de riego y tendido eléctrico, 50 equipos de energía solar, 190 estanques, 500 dunums de cultivos, 2100 invernaderos, 20 pozos, 50 embarcaciones pesqueras, 220 agujeros provocados por misiles en tierras de cultivo y 200-250 muertes de animales de granja. La ocupación israelí despoja al pueblo palestino de su derecho a la alimentación, derecho a la vida y derecho al desarrollo. El 32,7 %5 de la población palestina se encuentra en situación de inseguridad alimentaria. En la Franja de Gaza, esta cifra asciende al 68,5 %.

La ocupación israelí continúa impidiendo la entrada de bienes y materias primas, así como la exportación de muchos productos industriales y agrícolas. Tras 15 años de asfixia, ya es hora de que las instituciones internacionales cumplan con sus deberes jurídicos y humanitarios respecto del pueblo palestino y garanticen que se protejan sus derechos básicos.

En este webinario, escucharemos a campesinas/os y pescadoras/es que están en la primera línea en Gaza y Cisjordania, así como a expertas/os y activistas internacionales. Las/os invitamos a sumarse para conocer más sobre la realidad de Palestina y la lucha por los derechos.

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