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La Via Campesina expresa solidaridad con las Haenyeo en su lucha para proteger el oceano en Jeju, Corea del Sur

La Vía Campesina expresa su solidaridad con las Haenyeo, las mujeres buceadoras de la provincia de Jeju en Corea del Sur. Su recolección de una variedad de moluscos, algas y otras especies marinas está amenazada por una planta de tratamiento de aguas residuales. La lucha de las Haenyeo de Jeju comenzó en 2017 cuando la isla de Jeju comenzó con la construcción para duplicar la capacidad de la planta de depuración de aguas residuales Dongbu en Woljeong-ri, de 12.000 a 24.000 toneladas por día, para adaptarse a las crecientes demandas de la industria turística comercial.

A pesar de la fuerte oposición de las comunidades locales y varios grupos de mujeres, incluida la Asociación de Mujeres Campesinas de Corea, en los últimos tiempos las obras de construcción se han acelerado. Las comunidades locales han estado vigilando el sitio durante 19 meses para evitar la construcción, pero la administración provincial de Jeju persiste con la expansión.

Las Haenyeo, que significa “mujeres del mar” en coreano, son mujeres buceadoras de Jeju que han pasado décadas buceando varias veces al día en el océano. El océano no es apenas un océano para ellas; es su sustento y ha sido su hogar durante toda su vida. Cortar el océano es como cortar sus propios cuerpos.

La subsistencia de las Haenyeo está gravemente amenazada por los impactos del calentamiento global y el cambio climático. El alza en las temperaturas generó aguas más cálidas, atrayendo así a especies subtropicales que han desplazado las presas tradicionales de las Haenyeo. Además, alteró el fondo marino al introducir corales más duros y destruir los bosques de algas. Extensos lechos de algas han desaparecido, reemplazados por algas coralinas con apariencia de roca, lo que ha provocado una reducción de recursos marinos. Esto se suma a la decisión del gobierno japonés en 2021 de verter las aguas residuales de la planta de energía nuclear de Fukushima en el Océano Pacífico, lo que causó gran preocupación en Corea del Sur. Protestas estallaron en la provincia de Jeju debido al temor de las comunidades ante la posible contaminación del mar por agua radiactiva. La aprensión y la preocupación por el agua contaminada ya han llevado a una disminución en el consumo de alimentos marinos de Jeju.

La construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales exacerbará la crisis, tanto para la población local como para la vida marina. Según testimonios de mujeres buzos locales, las piedras duras en el mar donde viven las caracolas y los erizos de mar ahora están deterioradas y frágiles, y también hay caracolas que están boca abajo o incluso podridas. El fondo del mar, que antes era verde y rojo, se ha vuelto gris como si le hubieran rociado polvo de cal. Han desaparecido la concha, el abulón, el obunjagi, el agar-agar, el pulpo y otras especies marinas que se capturaban con frecuencia en las aguas de Woljeong-ri, así como las algas, incluida la Ecklonia cava (alimento del abulón). Si bien las aldeas vecinas como Kimnyeong-ri y Haengwon-ri todavía tienen abundantes caracoles, erizos de mar, pepinos de mar y agar-agar, estas especies no provienen de Woljeong-ri, probablemente debido a la contaminación causada por la planta de tratamiento de aguas residuales.

La planta de tratamiento de aguas residuales de Dongbu en Woljeong-ri, cuya construcción comenzó en 1997, inició su operación en 2007 con una producción diaria de 6.000 toneladas. En 2014, una primera ampliación aumentó su capacidad a 12.000 toneladas por día. Debido a la continua afluencia de población y al aumento de turistas, la isla de Jeju anunció planes en 2017 para un nuevo incremento de capacidad a 24.000 toneladas por día.

Las Haenyeo y los grupos cívicos también están preocupados por el daño a la cueva de Yongcheon debido a la expansión de la planta. Yongcheon es una cueva de lava única con un lago a gran escala de 800 m de longitud y varias formaciones de carbonato, como estalactitas y corales de cueva. Es un sitio Patrimonio de la Humanidad y la Administración del Patrimonio Cultural alerta que la parte inferior de la cueva de Yongcheon, descubierta en 2005, se encuentra a unos 200 metros al este de la planta de tratamiento de aguas residuales de Dongbu.

La Vía Campesina está alarmada por el absoluto desprecio mostrado hacia las comunidades costeras, la vida marina y el patrimonio. Apoyamos firmemente a las comunidades locales para exigir el fin de esta construcción que amenaza vidas y medios de subsistencia.

¡Dejen de contaminar el mar para expandir la planta de tratamiento de aguas residuales!¡No destruyan las vidas de las Haenyeo!
¡Protejan la cueva de Yongcheon, un sitio del patrimonio de la humanidad!

Nos oponemos a cualquier desarrollo que dañe el mar y sus diversas formas de vida. Condenamos al Gobierno Provincial de Jeju por persistir en la expansión contra la voluntad del pueblo. La vida marina debe protegerse no solo por sí misma, sino también en beneficio de todxs. El océano, lleno de vida, es lo que nos sustenta.

La lucha de Jeju Haenyeo por defender el mar es también nuestra lucha. Como La Vía Campesina y como colectivo, expresamos nuestra más fuerte solidaridad y apoyo a su lucha.

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

¡Frente a las crisis globales, construimos soberanía alimentaria para asegurar un futuro para la humanidad!