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La aplicación de la Declaración sobre Derechos Campesinos: un análisis sobre el terreno

La Vía Campesina conmemoró en diciembre 2020, el segundo aniversario de la adopción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP) en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Reflexionamos sobre las luchas y el proceso que resultaron en su adopción y tenemos en mente el trabajo dinámico que están realizando organizaciones miembros y aliados para aplicar la UNDROP en sus contextos. Asimismo, reconocemos los esfuerzos constantes para mantener la UNDROP en el punto de mira de la ONU, tanto en el Consejo de Derechos Humanos como en la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El proceso de adopción fue relativamente «fácil» en muchos sentidos si lo comparamos con lo que nos queda por hacer. Ahora debemos trasladar los artículos de las páginas de la declaración a nuestras comunidades, países y territorios, para así convertir nuestras reivindicaciones en realidad. Está claro que no existe una estrategia de aplicación mundial unificada. Nuestros contextos políticos, económicos, sociales y culturales son únicos, dan forma a nuestras reivindicaciones de derechos e informan nuestras llamadas a la acción. La UNDROP es una herramienta política que va a seguir adaptándose a nuestras necesidades.

Sobre el terreno, en nuestras comunidades y organizaciones, estamos ligados a las luchas comunes que nos unen como movimiento de campesinos. Por esta razón, la UNDROP es una herramienta esencial para el movimiento: utiliza hilos compartidos para tejer una narrativa conjunta que exige que se respeten y garanticen los derechos de lxs campesinxs, pescadores, pastores, y otras personas que trabajan en la zonas rurales en todo momento.

En contexto de segundo aniversario de la declaración, unos doscientos miembros de LVC se reunieron en línea con el fin de compartir reflexiones y análisis sobre las estrategias de aplicación de la UNDROP, acciones y educación popular. Este tipo de intercambios son vitales para mantener los vínculos que nos unen como campesinxs, sobre todo en los tiempos del COVID-19. Escuchamos a representantes de todas las regiones de LVC: Asia del Sur Este y del Este, Asia del Sur, la región árabe y el norte de África, Europa, América del Norte, América Central, África Central y del Oeste, el Caribe, América del Sur y África del Sur y del Este. Describieron vulneraciones de derechos urgentes, estrategias de comunicación, alcance y respuestas ante el COVID-19.

A continuación, se describen los puntos importantes de cada intervención.

Desde Asia del Sur Este y del Este hablaron de sus esfuerzos por recopilar datos por toda Indonesia para comprender mejor las dificultades de lxs campesinxs, la importancia de la educación y la agrupación política y de la promoción basada en casos reales (como la sanción impuesta a un miembro del SPI [Sindicato Campesino de Indonesia] por defender sus tierras). Las oraganizaciones miembros de la región se centraron en aplicar los artículos sobre las obligaciones de los Estados, el acceso a la justicia, el derecho a la tierra, a las semillas y a la biodiversidad, los derechos culturales y los conocimientos tradicionales. Sobre el terreno, se está formando y haciendo promoción basada en ejemplos para aumentar el alcance de la UNDROP. La traducción de la Declaración de la ONU a lenguas nacionales/locales también es importante para su aplicación.

Desde Asia del Sur dijeron que a lxs campesinxs les está costando vender sus productos a la vez que sufren de malnutrición y hambre. Nos inspiró saber que la «Ley de Derechos de lxs Campesinxs» de Nepal, que está en las últimas fases de ratificación a nivel nacional, será la primera ley de este tipo en el país.

Las organizaciones miembros de Palestina hablaron sobre la región árabe y del norte de África, en la que existen campañas basadas en tres artículos de la UNDROP: el derecho a la tierra, el acceso a los mercados y el derecho a las semillas. Se han organizado numerosas actividades como talleres, conferencias y movilizaciones sobre el terreno para explicar los derechos reivindicados en la UNDROP y así crear un movimiento que exija su ratificación a nivel nacional.

La UNDROP también establece una hoja de ruta para el cambio en Europa. La Coordinadora Europea Vía Campesina (ECVC, por sus siglas en inglés) trabaja para conectar en todo momento las políticas con la UNDROP. Por ejemplo, la pandemia puso en evidencia la terrible situación actual del sistema alimentario en Europa. La ECVC también conectó la UNDROP con una cuestión crucial: la situación de lxs trabajadorxs temporerxs y migrantes en la agricultura. Este año se espera reforzar la libertad de asociación y de manifestación pacífica, además de la digitalización y el uso de la tecnología. También se va a trabajar en la comunicación, se realizarán actividades de lobbying a nivel europeo y se retomarán las negociaciones con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

América del Norte está lejos de ser inmune a las vulneraciones de los derechos de lxs campesinxs y la pandemia está exacerbando los problemas del sistema alimentario, industrial y neoliberal. En concreto, se han vulnerado en repetidas ocasiones los derechos laborales y los derechos de lxs trabajadorxs migrantes, ya que se ha forzado a este personal esencial a trabajar en condiciones peligrosas. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para crear un movimiento popular que apoye la UNDROP en la región porque hasta ahora su alcance ha sido limitado.

La situación de los derechos humanos en América Central retrocedió el año pasado. Las catástrofes naturales, los gobiernos corruptos y la ausencia de medidas democráticas y transparentes ante el COVID-19 hicieron aumentar las vulneraciones de derechos, la violencia y las desapariciones. Las organizaciones miembros están trabajando para dar a conocer y promover la utilización de la UNDROP como herramienta legal a través de formaciones, foros, artículos en los medios y talleres.

En el Caribe, se han vulnerado la mayoría de los derechos descritos en la UNDROP en toda la región, a excepción de Cuba. Dos artículos son de especial importancia en el contexto actual: el derecho a la tierra (artículo 17) en Haití y la República Dominicana, porque los desahucios forzosos y la tala industrial se dan de forma masiva; y el derecho a la asociación (artículo 9), ya que las corporaciones están entrando en los mercados para que se vendan sus productos en vez de lxs campesinxs.

En América del Sur, la situación de los derechos humanos ha empeorado por el COVID-19. Desahucios, penalizaciones a lxs líderes de movimientos, asesinatos cometidos con impunidad y el aumento de la violencia contra las mujeres son pocos ejemplos, pero igualmente horribles. Se han impulsado acciones solidarias utilizando la UNDROP como herramienta para luchar contra la opresión (vemos un ejemplo destacable en Argentina, donde la Declaración se ha usado para evitar los desahucios forzosos y el uso de agrotóxicos). La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo, Cloc – Vía Campesina se centrará en campañas de comunicación, en el lobbying a nivel nacional y en impulsar acciones directas a nivel local.

Por último, los miembros de África del Sur y del Este hablaron de cómo están presionando a los gobiernos nacionales para aplicar la UNDROP. Un caso notable es Uganda, donde se ha dado un nuevo impulso a la aplicación con el nuevo gobierno. Las organizaciones miembros están esforzándose mucho para difundir el contenido de la UNDROP. Esto incluye un resumen que la haga más accesible. La radio ha sido una importante herramienta de difusión de la Declaración. Por suerte, los gobiernos de la región se han mostrado interesados en adaptar las políticas nacionales a la UNDROP. Los conflictos por la tierra, las crisis del agua, la justicia climática, los agrotóxicos, el acceso a los servicios sanitarios (sobre todo en tiempos del COVID-19), el acceso a información agrícola y a las semillas son obstáculos habituales para los miembros de la región.

Como LVC consideramos que estas actualizaciones regionales son indispensables para ver el esfuerzo a gran escala que se está haciendo para aplicar la UNDROP. Cuantas más ideas, acciones y estrategias compartamos, más fuerte será la UNDROP como herramienta política para el cambio. A través de la comunicación constante y el diálogo entre la UNDROP y nuestra lucha diaria, podemos convertir la declaración en una herramienta política para un cambio más estructural #EsTiempoDeTransformar. Es evidente que, como movimiento, debemos continuar resaltando la formación política y la creación de materiales públicos para empoderar a nuestras organizaciones miembros. De esta forma, se verán reflejados en la Declaración, la comprenderán, la usarán y promoverán su aplicación política a todos los niveles.

En adelante, como LVC entendemos que las estrategias de aplicación seguirán evolucionando y creciendo en los espacios internacionales. Seguiremos involucrándonos en estos espacios ampliando el alcance de la agenda de la UNDROP en los procesos de Roma (el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial [CSA] y el Mecanismo de la Sociedad civil y los pueblos indígenas [MSC], el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria [CIP] y el Decenio de la ONU de la Agricultura Familiar). Además, desarrollaremos relaciones con los procedimientos especiales de la ONU (por ejemplo, el Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación) y crearemos un procedimiento especial para los derechos de lxs campesinxs dentro del sistema de derechos humanos de la ONU. No ha sido fácil mantener nuestra presencia en los espacios institucionales durante la crisis del COVID-19, pero seguimos igual de comprometidos con la aplicación de la declaración.

Sobre el terreno, en nuestras comunidades y organizaciones, seguiremos inspirándonos para unirnos en el marco de la UNDROP. Este es uno de los caminos para consolidar el movimiento, y haremos de los derechos de lxs campesinos una realidad.