III Misión Internacional de La Vía Campesina con Colombia – Declaración Final

(Bogotá, 02 de Abril de 2019) Nosotras y nosotros, integrantes de la III Misión Internacional de La Vía Campesina para la Observación y el Monitoreo a la implementación de los Acuerdos de Paz en Colombia,   provenientes de 15 países junto con plataformas aliadas, realizamos cinco días de trabajo y recorridos en los departamentos de Bogotá, Cauca, Tolima y Cundinamarca, con el fin de conocer la situación actual del proceso de Paz, luego de dos años de su firma.

En las regiones visitadas mantuvimos múltiples reuniones con organizaciones campesinas, pueblos indígenas y comunidades negras; también con instituciones del Estado, con lxs ex combatientes de las FARC, representantes del Congreso de la República , embajadas y observadores internacionales, entre otros actores. Siempre guiados con la esperanza en el cumplimiento de los Acuerdos Para la Construcción de una Paz Estable y Duradera y por la defensa de los Derechos Humanos.

En ese sentido, concluimos que:

Para el pueblo colombiano es de suma importancia la implementación de los acuerdos para la construcción de una Paz con Justicia Social. Hay extrema preocupación en organizaciones campesinas, pueblos indígenas y comunidades negras por el incumplimiento estatal. Son ellas las principales víctimas del conflicto armado interno del país. Los Acuerdos de Paz han sido incumplidos en su mayor parte por el gobierno colombiano y consideramos que este debe tener y demostrar la voluntad política para implementarlos, cuestión que no se verifica ni en los territorios ni en las políticas públicas.


La III Misión de La Vía Campesina constata un aumento en la criminalización, persecución y asesinatos de líderes y lideresas sociales, como también a ex combatientes y sus familiares. En relación a lo registrado en nuestra II Misión en 2017, actualmente, lo que se evidencia es que los objetivos de esta masacre selectiva buscan quebrar la defensa de los territorios y la implementación de los acuerdos de paz.

El punto 1 de los Acuerdos de Paz, referente a la Reforma Rural Integral, que aún no ha sido implementado, ahora corre peligro de no ser concretado debido al desfinanciamiento por parte del Estado ya que no está contemplado en el Plan Nacional de Desarrollo, que es la planificación del gobierno de Colombia para los próximos 4 años. A su vez nos alarma que se siga desconociendo al campesinado como sujeto político de derecho, aún después de la Declaración de Derechos Campesinos y Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales de la Organización de Naciones Unidas, ONU, aprobada oficialmente en 2018.

También observamos con gran preocupación que la protesta social – generada por décadas de incumplimiento del Estado con cientos de acuerdos firmados con indígenas, campesinos y afrodescendientes, y actualmente, acentuada por el incumplimiento de los Acuerdos de Paz – es reprimida por parte de las fuerzas militares y de los Escuadrones Móviles Antidisturbios (ESMAD), violando así los derechos elementales a la vida, a la protesta social, a la libertad de expresión y a todo marco legal internacional, como sucede en la región del Sur Occidente de Colombia en la Minga Social y Popular.

Como Misión Internacional hacemos un llamado al Gobierno de Colombia a que se reactive la mesa de Diálogo entre el gobierno y el ELN, como también con las demás insurgencias, para avanzar hacia una Paz Estable y Duradera que requiere del reconocimiento de la totalidad de actores en el conflicto armado.

Fieles a nuestra historia de lucha y solidaridad, y en línea con lo realizado en las tres Misiones en Colombia, La Vía Campesina se compromete a seguir acompañando al pueblo colombiano en la Construcción de la Paz con justicia social, y hacemos un llamamiento global para efectivizar la solidaridad internacional, y denunciar en los organismos internacionales la violación sistemática de los Derechos Humanos en Colombia.

Nuestro fin en esta lucha, es la defensa de la vida y amerita cada uno de nuestros esfuerzos junto al pueblo de este querido país. El camino es largo y espinoso, pero sabemos que la única lucha que se pierde es la que se abandona.

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza !

Bogotá – 2 de abril de 2019

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