Haití: “¿Cuántos muertos más nos va a dejar el régimen de Jovenel?”. Propuestas de salida a la actual crisis

Desde este 18 de noviembre, Haití está bajo la furia y fuego del Pueblo que exige la dimisión de Presidente Jovenel Moise que ha participado en el defalco de 3.8 mil millones de dólares del acuerdo Petro Caribe.  Los haitianos quieren que la justicia actúe para enjuiciar a los corruptos y recuperar los fondos robados. Por otra parte, Jovenel Moise afirmó que ha nombrado 50 jueces corruptos en el aparato judicial haitiano. ¡Ya saben que el pueblo haitiano no come cuentos! (Texto que circula en las redes sociales haitianas).

Declaraciones de Chavannes Jean Baptiste es dirigente de la organización campesina MPNKP -ALBA/Vía Campesina) 20 de noviembre de 2018.

Por Gabriela Giacomelli. Militante de Patria Grande. Integrante de la Brigada Internacionalista Dessaline. Vía Campesina y ALBA Movimientos.

El 19 de noviembre de 1803 fue el día que el “Ejército Indígena”, el ejército de liberación de Haití, venció definitivamente al ejército francés de Napoleón Bonaparte. Cada 19 de noviembre es vivido en Haití no como un simple día de conmemoración sino como un día de lucha. Por las cadenas del imperialismo que hoy someten al pueblo al hambre y la miseria. La consigna particular de este 19 de noviembre que movió a cientos de miles de personas en todo el país fue “¿dónde está la plata de Petro Caribe?”, reclamo que denuncia un estado de corrupción generalizado que involucra al conjunto de los poderes públicos.

¿Qué es Petro Caribe?

Petro Caribe fue una iniciativa de cooperación internacional impulsado en el año 2005 por el entonces presidente venezolano Hugo Chávez Frías. El proyecto incluyó a 18 países de América Central y el Caribe, para posibilitarles un acceso justo a combustibles, que les permita desarrollo económico y social soberano y romper con la dependencia de las grandes empresas petroleras multinacionales. En el caso de Haití, el acuerdo fue firmado una vez que René Preval asumió la presidencia, el 14 de marzo de 2006, por un monto total de 3 mil 800 millones de dólares.

Según lo convenido entre ambos estados, en el plazo de 3 meses Haití debería devolver un 40% de ese total y el otro 60% dentro de 25 años, a una tasa de interés de 1%. A todas luces, es un trato solidario que prioriza el desarrollo autónomo para servir a las necesidades populares por sobre los negocios particulares. Sin embargo, estos fondos no fueron utilizados con tal fin, sino que fueron robados en los sucesivos gobiernos hasta el día de hoy.

El robo de los fondos de Petro Caribe por los gobiernos corruptos de Haití

En su conferencia de prensa del día 20 de noviembre, el líder campesino Chavannes Jean Baptiste dio algunas cifras que nos permiten comprender cómo se realizó este robo y la repartición de la responsabilidad: en el gobierno de Preval fueron dispensados 257.645.509 dólares americanos. Pero es a partir del 12 de enero del 2011, con la asunción de Martelly, cuando el verdadero desguace se produce.

Hacia fines de su mandato, el total de dinero dispensado de los fondos Petro Caribe es de 2 mil 261 millones de dólares. Es decir, durante el gobierno Martelly fueron robados casi 2 mil millones de dólares de los fondos. Al finalizar el mandato Martelly, en el año 2016, “desaparecieron” casi 2 tercios de los fondos y el pueblo haitiano no vio ni un solo dólar invertido.

Reacción de los movimientos populares haitianos

Los movimientos populares y la población en general apuntan que la responsabilidad no recae simplemente sobre los presidentes sino sobre el parlamento y el sistema judicial. Pues el dinero de Petro Caribe engrosó de forma millonaria el presupuesto nacional sin que ese dinero sea vertido hacia las necesidades de la población. Por el contrario, fue repartido entre el senado y el ejecutivo.

Para tener una idea del escándalo, el presupuesto de 2009/2010 fue de 715 millones de Gourdes (moneda nacional haitiana) y en 2017/1018 ascendió a 7 mil 200 millones, es decir 9 veces más grande que en 2009/2010.

Los movimientos populares hablan por esto de “presupuesto criminal”, resultado de la mafia entre el parlamento y la presidencia, que cuenta con la complicidad del poder judicial que no inició ningún tipo de procedimiento para juzgar a los responsables.

El gobierno de Jovenel Moise es entendido como una continuidad directa de esta trama de corrupción, según Jean Baptiste, Jovenel es “un invento de Martelly para que siga dejando a la oligarquía robar el país, para que el régimen Tèt kale (nombre de su partido) continúe cortando la cabeza del país y succionando la sangre del pueblo”.

Jovenel Moise tiene que dejar el gobierno. Situación actual

Entonces para hacer justicia con los fondos de Petro Caribe, Jovenel se tiene que ir, porque “ladrón no juzga a ladrón”. El gobierno de Jovenel carece de cualquier tipo de legitimidad. El presidente asume luego de una elección fraudulenta que contó con 250 mil votos, sobre 6 millones de ciudadanos habilitados para ejercer ese derecho. Hoy, incluso la prensa burguesa difunde que salieron 3 millones de personas a la calle pidiendo su renuncia.

Según el dirigente campesino, la crisis que sacude al país está llegando a su punto límite. La gota que rebasó el vaso y que despertó la indignación de la población, fue el 7 de junio de este año cuando se dictaminó un aumento en los precios del combustible en casi un 50%. La respuesta en las calles fue tan contundente que el gobierno tuvo que retroceder. Pero la bestia ya había despertado y las masas continuaron movilizadas.

Las últimas dos grandes protestas fueron el 18 de octubre (aniversario del asesinato de Jean Jacques Dessalines, el “padre de la Patria”) y este 19 de noviembre. La represión policial se llevó la vida de 15 personas en estas dos manifestaciones y casi un centenar de presos y heridos. A esto se le suman un conjunto de asesinatos “anónimos” en distintas regiones del país. El último y más trágico, fue en uno de los barrios populares más grandes de Puerto Príncipe “Lasalin”. Más de 40 cadáveres fueron encontrados entre pilas de basura, siendo comido por los cerdos. “Dicen que no fue el Estado, que fue un enfrentamiento entre bandas criminales. Pero si esto fue así, el país no tiene Estado. El rol del Estado es controlar a los bandidos. Entonces la masacre de Lasalin es responsabilidad del Estado. Y es por eso que hoy todos los manifestantes decimos “nosotros somos Lasalin””, declara Chavannes.

“La gente mata gente en todas partes”. Hay un estado de violencia generalizado, de grupos armados financiados por la derecha, de falsos policías (disfrazados) que atacan la población. “¿Cuántos muertos más nos va a dejar el régimen de Jovenel?”. Se tiene que ir lo más rápidamente posible y debe ser juzgado y condenado, junto con todos los culpables de esta masacre. Mientras tanto, las masas siguen en la calle, con barricadas en casi todas las ciudades del país, sosteniendo lo que llaman el “petro bloqueo”. A su vez, se desarrolla una huelga general de os trabajadores con un acatamiento total.

Propuestas para la salida de la crisis

¿Cuál va a ser la salida de la crisis? Ante todo, es importante destacar que la izquierda descarta una salida popular. No hay una situación revolucionaria ni pre revolucionaria en Haití. Esto no significa que los movimientos, partidos y sindicatos de la clase trabajadora se queden de brazos cruzados: “tenemos que aprovechar esta ola, este momento en el que las masas salen a la calle para generar conciencia de clase, para reforzar las organizaciones, para gestar un proyecto popular”. Asimismo, a nivel político la izquierda también está comenzando a articularse para entrar con más fuerza en el diálogo con otros sectores políticos que intentan dirimir la situación. “Se están jugando muchos partidos al mismo tiempo, esto es una lucha de clase y una lucha entre fracciones de clase”. En este sentido se barajan muchas posibilidades, según Jean Baptiste hay 6 posiciones diferentes sobre qué hacer y de lo que se trata es de buscar un consenso entre todas. Los puntos en común son: crear un gobierno transición que tendrá una serie de misiones, entre las que se destaca el problema del hambre “hoy el pueblo se muere de hambre”, la cuestión medioambiental y de la desocupación y convocar a una Conferencia Nacional Soberana para revisar la Constitución.

El gobierno de transición no puede superar un mandato de 3 años. Durante esos 3 años todas esas reformas deben ser realizadas para tener, antes que finalice ese tiempo, elecciones y que se termine la forma de elección que trajo a Jovenel al poder. Entonces el trabajo para hacer es que esas 6 propuestas se hagan una sola, poner en pie una vanguardia nacional -hay algunas ideas para crear un consejo de Estado, etc.- y transición esa tiene que organizarse “para cortar con esta hemorragia”.

Finalmente, Chavannes Jean Baptiste destaca que, aunque la balanza no esté hoy en día a favor de las fuerzas revolucionarias, si el pueblo logra la renuncia del actual presidente, es el primer paso de la batalla. “Tenemos que construir un otro Estado en el país, un Estado que esté al servicio de las masas. Porque después de la independencia, el Estado jamás estuvo a favor de las masas trabajadoras, de los obreros, de los campesinos. El Estado siempre estuvo en su contra, porque sirvió a los intereses coloniales, al sistema capitalista, al imperialismo. Entonces tenemos que poner al Estado bajo otra luz, para poder construir un Estado socialista en el país de Haití”.

Fuente: http://tercerainformacion.es

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