LA HISTORIA Y NUESTRA DEFINICIÓN


La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos saludables y culturalmente apropiados, producidos mediante métodos ecológicamente respetuosos y sostenibles, y su derecho a definir sus sistemas alimentarios y agrícolas. Pone las aspiraciones y necesidades de quienes producen, distribuyen y consumen alimentos en el centro de los sistemas y políticas alimentarias, en lugar de las demandas de los mercados y las corporaciones. Defiende los intereses y la inclusión de la próxima generación. Ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el actual régimen corporativo de comercio y alimentación, y proporciona directrices para los sistemas alimentarios, agrícolas, ganaderos y pesqueros determinados por los productores y usuarios locales.

La soberanía alimentaria prioriza las economías y mercados locales y nacionales, y empodera la agricultura campesina y familiar, la pesca artesanal, el pastoreo liderado por pastorxs y la producción, distribución y consumo de alimentos basados en la sostenibilidad ambiental, social y económica. La soberanía alimentaria promueve un comercio transparente que garantice ingresos justos para todos los pueblos, así como los derechos de lxs consumidorxs a controlar su alimentación y nutrición. Asegura que los derechos de uso y gestión de tierras, territorios, aguas, semillas, ganado y biodiversidad estén en manos de quienes producimos alimentos. La soberanía alimentaria implica nuevas relaciones sociales libres de opresión y desigualdad entre las personas, pueblos, grupos raciales, clases sociales y económicas, y generaciones.

En la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, durante un debate sobre cómo organizamos nuestros sistemas alimentarios globales, La Vía Campesina acuñó el término soberanía alimentaria, insistiendo en la centralidad de lxs pequeñxs productorxs de alimentos, la sabiduría acumulada de generaciones, la autonomía y diversidad de las comunidades rurales y urbanas, y la solidaridad entre los pueblos, como componentes esenciales para la elaboración de políticas en torno a la alimentación y la agricultura. En la década siguiente, los movimientos sociales y los actores de la sociedad civil trabajaron juntos para definirla más a fondo. La introducción de la soberanía alimentaria como un derecho colectivo cambió la forma en que el mundo comprendía la pobreza y el hambre. Hasta entonces, especialmente en los primeros años del siglo XXI, una idea reducida de la “seguridad alimentaria” dominaba los círculos de gobernanza y formulación de políticas.

En 2007, 500 representantes de más de 80 países, de organizaciones de campesinos/agricultores familiares, pescadores artesanales, pueblos indígenas, personas sin tierra, trabajadores rurales, migrantes, pastores, comunidades forestales, mujeres, jóvenes, consumidores y movimientos ambientales y urbanos se reunieron en el pueblo de Nyéléni en Sélingué, Mali, para fortalecer un movimiento global por la soberanía alimentaria. Este esfuerzo colectivo fue nombrado «Nyéléni» como un homenaje e inspiración de una legendaria campesina maliense que cultivaba y alimentaba bien a su pueblo. En este foro, a través de numerosos debates, profundizamos nuestra comprensión colectiva de la soberanía alimentaria y las luchas de nuestros respectivos movimientos para retener la autonomía y recuperar nuestros poderes.

En 2021, al conmemorar el 25º aniversario de la incorporación de los principios de la soberanía alimentaria al debate sobre las políticas globales de alimentos y agricultura, La Vía Campesina lanzó una serie de postales* que definen nuestra construcción colectiva y visión de la soberanía alimentaria. La serie, preparada con la ayuda de la artista Rosanna Morris, ilustra los pilares clave de la Declaración de Soberanía Alimentaria desarrollada y compartida durante la Cumbre de la Alimentación de la ONU de 1996 celebrada en Roma.



LA PELíCULA

sobre SOBERANía alimentaria


Ese mismo año, con la ayuda de Freehand Studios, La Vía Campesina también produjo una película de animación que explica de manera concisa los principios de la Soberanía Alimentaria. Explica cómo la Soberanía Alimentaria nos sitúa, a lxs campesinxs y a todos lxs demás productorxs de alimentos a pequeña escala, en el centro de los sistemas alimentarios, en lugar de las poderosas corporaciones, al basarse en los principios de solidaridad, colectivismo y justicia social. La Soberanía Alimentaria defiende a nuestras generaciones pasadas, presentes y futuras, y es una alternativa a un sistema alimentario industrial destructivo y perjudicial.