“Los papas hablaban para los pobres, Francisco llama a los movimientos para oírlos”, afirma obispo brasileño.

(Santa Cruz 11 de Julio de 2015)  Moisés Chuiu es albañil en La Paz. Él lucha para que las empresas chinas no se apropien del trabajo de los  obreros. Leonilda Zurita es dirigente del movimiento de mujeres llamado Bartolina Sisa, en homenaje a la lideresa  indígena torturada y asesinada en 1792 por los conquistadores españoles. Hoy  ella es una de las muchas mujeres que ocupan cargos de poder en  Bolivia, un país donde  la mitad de los congresistas son hombres y la otra mitad mujeres.

Orlando Viveiros vino de Colombia y defiende la paz.  Una paz combinada con justicia social, que contemple las comunidades, como la suya, “llevamos en nuestras espaldas el peso de la guerra”. Jaqueline Flores cargó en sus manos mucha basura para darse cuenta que eso no era solo un trabajo – que, como todos, debe ser protegido con derechos – pero que también cumplía  un papel social y ambiental. “¿Por qué a mí me tocó existir, trabajar y dar a luz en el subsuelo de mi país?”, se preguntó, antes de encontrar en la organización otras personas como ella la respuesta.

Evo Morales es de Bolivia. Líder sindical de agricultores cocaleros, se convirtió en presidente de su país es enemigo del Capitalismo. El regaló a su  “amigo papa”  un crucifijo, en forma de hoz y martillo. A cambio recibió del pontífice un ícono bizantino del niño Jesús con su madre y una copia del documento “Laudato sí”, que quiere decir “Abalado sea ” en latín.

Son historias y alternativas como esas que el Papa Francisco busca conectar cuando extiende su práctica para el diálogo y cuando critica el capitalismo como sistema que oprime a los pobres y maltrata el medio ambiente. Él  participó del tercer día del II Encuentro Mundial de Movimientos Populares, que se realizó  en Santa Cruz de La Sierra,  Bolivia, los días 7 al 9 de junio.

“Es como un punto de inflexión. Porque hasta entonces el papa hablaba para el mundo. Ahora el papa quiere  oír al  mundo. Los papas hablaban para los pobres. El papa Francisco llama a  los movimientos para oír a los pobres, para oír a los excluidos”, señala el obispo Don Guilherme Werlang, presidente de la  Comisión Episcopal Pastoral para el Servicio de Caridad, Justicia y Paz de la Conferencia Nacional de los  Obispos de Brasil (CNBB).

El papa saludó a los presentes y recibió una carta con los compromisos y denuncias enumeradas  por los participantes, 1500 personas de 400 organizaciones sociales de 40 países del mundo.

Los tres días del encuentro se basaron en discusiones en torno a los ejes “Tierra”, “Trabajo” y “Techo”. Esos ejes fueron inspirados en la exposición del Papa Francisco en el primer encuentro, en que destacó que es preciso luchar para que no haya más “ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin trabajo digno y ninguna familia sin vivienda digna”.

Diálogo y esperanza

La perspectiva de encontrar la figura más importante de la Iglesia Católica motivó al electricista  y director sindical Jair Gomes Pereira Filho a salir en bus de Belo Horizonte, Brasil y llegar  a Santa Cruz de La Sierra dos días después. “El papa  nos orientó para que practiquemos los cambios que el mundo tanto necesita. Él llamó la atención que todos – inclusive la Iglesia – precisamos salir  de la campana y hacer el  debate de las justicias sociales”, dice.

Y no solo los cristianos fueron llamados a participar del encuentro. Macota Celinha, coordinadora nacional del Centro Nacional de Africanidad y Resistencia Afrobrasileña, recordó que el mundo vive un crecimiento de la intolerancia y de odio, y que apenas con el diálogo y el respeto entre diversas religiones será posible cambiar este estado de las cosas.

Foto: Lidyane Ponciano

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