Sonidos de campanas despiertan la tierra en la inauguración de la VII Conferencia Internacional

Solidaridad, igualdad, lucha social y soberanía alimentaria. Estas son las palabras clave escuchadas durante la primera jornada de la VII Conferencia Internacional de La Vía Campesina que se celebra del 19 al 24 de julio en Derio, en el País Vasco.

La inauguración de la Conferencia Internacional de La Vía Campesina tuvo lugar el 19 de julio de 2017 en Derio, en el País Vasco. Alrededor de 800 representantes, hombres y mujeres de movimientos campesinos y organizaciones aliadas venidas de más de 70 países han reafirmado a través de su participación su compromiso en favor de la lucha campesina y de la justicia social a escala mundial.

Después de la Asamblea de Jóvenes y de la Asamblea de Mujeres que se celebraron los días 16, 17 y 18 de julio, la conferencia ofrece un marco ideal para continuar con el intercambio de experiencias, afirmar o crear nuevas alianzas y, sobre todo, identificar las estrategias y herramientas de construcción colectiva para otro mundo, basado en la dignidad y la soberanía alimentaria. Como declaró en su discurso de inauguración Elizabeth Mpofu, la coordinadora general de La Vía Campesina: «nuestros enemigos son gigantes, es por eso por lo que debemos unir nuestras fuerzas».

La jornada se inició con una emocionante ceremonia de apertura en la que los campesinos y campesinas y artistas de la zona reprodujeron a través de un desfile folclórico, la riqueza del País Vasco en cuanto a su tradición campesina. Entre el campesinado de este desfile también había pastores y pastoras vestidas con sus trajes tradicionales que hacían resonar a cada paso las campanas que llevaban en la espalda. En el País Vasco, estas campanas se usan en ritos para despertar la tierra en la primavera y prepararla para ser cultivada o para convertirse en tierra de pastoreo.

Los y las representantes del País Vasco y de la organización anfitriona, EHNE Bizkaia, tomaron después la palabra para dar la bienvenida a la Conferencia. Durante la presentación, explicaron que el «baserri», que representa a la vez el modo de vida rural y el lugar de producción agrícola típico del País Vasco, está desapareciendo, y con él, la agroecología.

Más allá de las diferencias culturales o ideológicas, un total de alrededor de 800 personas, se han desplazado hasta Derio para debatir sobre los mismos problemas, todos ellos producto del sistema capitalista global. De hecho, el movimiento empezó partiendo de este espíritu. «La Vía Campesina se creó para ser la voz de los que no tienen voz», cuenta Henry Saragih, de la SPI (Serikat Petani Indonesia), durante la mesa redonda sobre la historia del movimiento que tuvo lugar después de la inauguración de la Conferencia.

Creada en los años posteriores al fin de la guerra fría, hace unos 25 años, el movimiento comenzó con una fuerte orientación contra los acuerdos de libre comercio y contra el modelo productivista agrícola. Hoy en día, se han sumado un gran número de estas luchas conexas a las ya existentes.

«Ahora tenemos que reconocer los derechos de los trabajadores y trabajadoras rurales», señala Ndiakhate Fall, del Consejo Nacional de Consulta y de Cooperación Rurales (CNCR) de Senegal. «La Vía Campesina está trabajando con las Naciones Unidas desde hace unos años para que esto sea una realidad. La agroecología campesina ha de difundirse como modelo de producción. Y hay que continuar creando alianzas estratégicas para la lucha campesina a escala mundial». Haciéndose eco de esto Eberto Díaz Montes, de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (FENSUAGRO) de Colombia, añadió que el futuro del movimiento depende de los jóvenes. «Los y las jóvenes deben tomar el relevo, de ellos depende perpetuar la lucha campesina y los valores de La Vía Campesina».

 

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