La Via Campesina en Ginebra para un tratado vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos

La Via Campesina en Ginebra, en la 3ra sesión de las Naciones Unidas (UN) para establecer un tratado vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos

Del 23 al 27 de octubre, una delegación de la Via Campesina, compuesta por campesinas y campesinos de Asia, América, Europa y Africa, participó en la semana de movilización de los pueblos para conseguir un tratado vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos.

Efectivamente, la Via Campesina es miembro de la campaña global, una coalición que aglutina cerca de 200 miembros, movimientos sociales, redes y organizaciones.

Durante esta semana, se llevó a cabo la tercera sesión del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre sociedadades transnacionales y otras empresas comerciales en materia de DDHH (OEIGWG), presidida por el Ecuador.

Por primera vez, el Presidente-Relator propuso elementos concretos en vista de este proyecto, que fueron debatidos durante toda la semana bajo el famoso techo azul del Salón XX del Palacio de las Naciones Unidas, en Ginebra.

Los miembros de la Campaña global presentes en Ginebra, sin embargo no se contentaron de unicamente participar en las discusiones en las UN. También presentaron su propia propuesta de tratado y organizaron diferentes eventos dentro de las UN, así como fuera de ésta.

Un toldo montado en la Plaza de las Naciones Unidas también acojió una decena de talleres acerca de los impactos de las sociedades transnacionales (STN) sobre las poblaciones.

Y en el centro de la ciudad de Ginebra, una conferencia pública así como diversas acciones sirvieron de vínculo de información con la población local ginebrina.

Durante la conferencia de prensa de inicio, Tchenna Masso, joven brasileña, miembra del MAB, (Movimiento de personas afectadas por los Barragem), delegada de la Via Campesina y porta-voz de la Campaña Global, insistió sobre el hecho de que era el deber del Estado de proteger a los DDHH frente a la ingerencia de las multinacionales.

« Es el deber del cuerpo diplomático mundial, en este momento, de reafirmar el valor y la primacía de los derechos humanos, así como de cumplir esta semana con lo que sus poblaciones esperan en sus países para garantizar sus derechos.

A lo largo de toda esta semana, la Via Campesina se empeñó en demostrar que los DDHH eran constantemente violados por las STN y que el caso de Chevron-Texaco en el Ecuador, de Vale/BHP en Brasil, o de Shell en Nigeria eran los ejemplos más flagrantes.

Mohamed Hakech, representante de la Vía Campesina para la región MENA (Oriente Medio y Norte del Africa), tomó también la palabra durante un panel de la OIEGWG, intitulado « Las Voces de las Víctimas », y expuso la situación de la región de Agadir, en Marruecos, desde la afluencia de las enormes inversiones de empresas francesas, españolas, holandesas y estadounidenses.

« Esta zona que contribuye en más del 70% del total de las exportaciones de frutas y hortalizas del país, está en vías de desertificación por razones de sobre explotación de los suelos y de las reservas de agua. Para alcanzar las aguas subterráneas, bastaba con descender a 80m de profundidad, en los años 80. Hoy, las campesinas y los campesinos, deben descender hasta 250m para poder alcanzar este valioso recurso.

Esto representa una tarea imposible para los pequeños agricultores que ven sus tierras desecándose y sus rebaños diseminándose. Se ven forzados de abandonar sus tierras, ahora sin valor y se encuentran frente a dos posibilidades : irse a amontonar en los asentamientos de las grandes ciudades y aumentar el número de desempleados, o en el mejor de los casos volverse marchantes ambulantes, o mantenerse en su región y volverse empleados agrícolas precarios, trabajando lo que era antes sus tierras, para estas mismas empresas que los despojaron.”

Ngoni Chikowe, campesino de Zimbabue y miembro del Zimsoff, recordó en varias ocasiones, particularmente en una visita activista guiada de la Ginebra de las multinaciones, que la primera lucha en Africa austral concernaba el derecho de las semillas.

« Nuestros gobiernos nacionales se ven obligados a firmar protocolos sobre la harmonización de las leyes sobre semillas, facilitando la entrada de las sociedades de semillas industriales en el mercado africano.

Nosotras y nosotros, las campesinas y campesinos, nos pregtuntamos quién promueve ese programa ? Nuestros gobiernos promueven las inversiones directas, extranjeras, haciendo creer que habrá creación de empleos, cuando en realidad ofrecen a esas transnaciones, una entrada fácil en nuestras vidas y sobre nuestros territorios. Estas decisiones descartan nuestras semillas nativas, destruyen nuestra biodiversidad y todo es remplazado por maíz ¡y unicamente maíz !

Estas leyes que favorecen a los grandes viveros industriales, rechazando nuestras semillas nativas, son inventadas por el mundo de los negocios para unicamente generar riqueza y obtener aún más beneficios.Nuestro delegado africano por cierto, insistió sobre el hecho de que las mujeres, tradicionalmente guardianas y multiplicadoras de las semillas, siempre paraban siendo las primeras víctimas de las multinacionales y que era fundamental que ellas ocupasen puestos claves en estos movimientos sociales.

Un punto desarollado por Tchenna Maso, hablando en RADIO MUNDO REAL, la radio internet Amigos de La Tierra, fue el siguiente :Claro, las sociedades transnacionales se aprovechan del capitalismo, pero también de las inequidades engendradas por el patriarcado. Las mujeres del mundo entero son las más explotadas y en el trabajo se suma a esta explotación, abusos y violencias hacia ellas. Pero lo fudamental aquí, es también que la mujeres proponen formas de resistencia alternativas, ellas construyen nuevos discursos y herramientas. Aquí, en el seno de nuestro movimiento para un tratado vinculante, también somos muy fuertes nosotras politicamente. Todas las panelistas de la conferencia de prensa eran mujeres. »

La delegación de la Via Campesina, se esmeró , en demostrar que los Principios Directores de Ruggie, puramente voluntarios y detrás de los cuales se esconden muchos Estados, encabezados por la Unión Europea no bastan. Lynne Davis, representante de la coordinación europea de La Via Campesina, declaró a los representantes de la 3ra sesión, que ésto parecía muy práctico para los Estados echar la culpa y la responsabilidad sobre Estados más pequeños y dejar entender que solo bastaría con que éstos se dotasen de un mejor gobierno.

« Deténganse un momento, y empiecen a observar la vía que nos condujo a tal inequidad global », exhortó, después de haber recordado que los Estados eran ellos también víctimas de las STN.

« Tomemos el ejemplo de la lucha del campesinado y de los habitantes de Rosia Montana en Rumanía. El proyecto de la mina de oro de la STN Gabriel Resources, prevé de destruir a la vez la ecología, los recursos naturales y la belleza de la región, así como las tierras de las campesinas y campesinos del lugar. Las comunidades afectadas se organizaron y exploraron todas las posibilidades para tratar de parar este proyecto, pidiendo por ejemplo por la inscripción del sitio al patrimonio mundial. La sociedad canadiense respondió demandándo el gobierno rumano por 4.4 millardos de euros.

El principal problema para las comunidades e individios afectados, es que actualmente, sus derechos no están garantizados, las herramientas jurídicas siendo fuera de su alcanze o cooptados por el poder corporativo. Es la razón por la cual se propone un tratado vinculante establecido por la campaña global que no se queda corto en la elaboración de nuevos instrumentos jurídicos destinados a las personas afectadas.

En un evento paralelo a la conferencia, durante el cual todo el texto fue presentado, explicitado y ejemplificado a los representantes de los Estados, nuestra compañera Judite Santos, miembre del MST, analizó los artículos que trataban de justicia y reparación así como de mecanismos que servirían a garantizar la participación de los movimientos sociales en las decisiones que sirven para reforzar la democrácia. Además del acceso a la justicia, a la información y a la no-repetición de las violaciones, la delegada de Brasil resaltó la importancia de la obtención de reparación.

« En numerosos casos de violaciones, las comunidades o personas afectadas no son indemnizadas. Por ejemplo, se vio luego del crimen cometido por la compañía minera Vale. Hace dos años, 18 personas fueron matadas y por el momento no ha habido ninguna reparación y el proceso de justicia pueda que tome cerca de medio-siglo. El otro ejemplo de no-reparación es el asesinato del dirigente campesino del MST, Valmir Mota de Oliveira, un crimen perpetrado hace exactamente 10 años por la empresa Syngenta.

Hasta el día de hoy, nunca hubo indemnización para la famlia y la multinacional responsable del asesinato sigue operando impunentemente y libremente en Brasil. »

Para garantizar el acceso a la justicia, el sistema de evaluación debe ser imparcial y los abogados defendiendo a los DDHH tienen que poder ejercer en toda seguridad. La criminalización que pesa sobre las defensoras y defensores de DDHH y la justicia climática es efectivamente cada vez más violenta y son hechos de las sociedades transnacionales, como lo declaró Federico Pacheco, del SOC/SAT andaluz y miembro de ECVC, desde el inicio de la sesión : « no olvidemos tampoco que la criminalización y los asesinatos de muchos de nuestros activistas, son promovidos por las mismas transnacionales extractivistas y apoyados por los medios también transnacionales. »

Fue una semana de trabajo intenso para la delegación de la Via Campesina, en un espacio, que como lo recordó F. Pacheco, es « el palacio de la hipocresía, donde nosotras y nosotros los campesinos y trabajadores agrícolas, debemos siempre de interpretar un lenguaje que no es el nuestro. »

Sin embargo, la delegación pudo avanzar en su agenda y usando un lenguaje que sí le es familiar, particularmente en las actividades propuestas al publico en la plaza de las Naciones Unidas.

De hecho, la Via Campesina tomó a su cargo la organización de un taller sobre sobre el tema de la soberanía alimentaria, el jueves 26, durante el cual también intervinieron dos asociadas suizas, Coline Choquet, miembra de la Alianza para la iniciativa sobre la soberanía alimentaria.

Esta iniciativa trabaja en vista de una modificación de la Constitución suiza para agregarle esta noción.

Intervino tambiń Melik Özden, del CETIM, organización local cercana de la Via Campesina, implicada tanto para el tratado vinculante, como para la Declaración de los derechos de las campesinas y campesinos.

Ciertos de los delegados y delegadas también fueron parte de una acción en el banco Crédit Suisse, donde acompañaron a activistas de Standing Rock con el fin de pedirle de cesar toda invsersión en proyectos extractivistas, como el del Dakota Pipeline.

Luego de numerosos frenos pero también de numerosos apoyos, sobretodo de parte del grupo interparlamentario por el tratado la delegación de la Via Campesina y sus aliados pudieron finalmente celebrar una victoria de etapa. El viernes 27 de octubre, al final del día, el Secretariado del Consejo de DDHH, confirmó que al grupo de trabajo ya no le haría falta una nueva resolución y que proseguiría sus labores hasta que el tratado sea negociado. Además, el presidente del grupo de trabajo se comprometió a establecr una hoja de ruta para el proceso de negociaciones hasta el 2018 y a prolongar las sesiones anuales.

Recordemos aquí con fuerza que un tratado vinculante sería un medio muy importante para construir un mundo donde las multinacionales respectarían los Derechos Humanos.

« Porque éstas poseen ya su propio sistema vinculante, más y más potente gracias a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y a los tratados de libre comercio, como lo adjuntó Park Hyung-dae, miembro de la liga de campesinos coreanos y delegado de la Vía Campesina para Asia.

De hecho, agregó « que no se trata de una medida extrema que nosotros deseamos, pero más bien de un freno mínimo para contener las STN de acciones inhumanas. Y que las sociedad civil, teatro de una solidaridad cresciente, lucharía hasta el final ; hasta la obtención de un tratado vinculante sobre Empresas y Derechos Humanos, hasta que la arquitectura de la impunidad sea reducida a ruinas y que los pueblos retomen su soberanía.

Pero mientras tanto, este momento de lucha sigue. Y es particularmente en nuestras organizaciones y en nuestros territorios que debe de suceder. Se trata por supuesto de sensibilizar a los habitantes de nuestros países, pero también de intercambiar con nuestros gobiernos para que tomen parte en las negociaciones. Los Estados fueron cerca de 100 en esta sesión, tienen que ser más apoyándonos en el 2018.

En este enlace pueden encontrar el comunicado de prensa final de la Campaña Global

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