Construcción de los derechos humanos desde el feminismo campesino y popular

Por Iridiani Seiber y Yolanda Areas *.
Publicado el 26 de Octubre de 2018 en Nodal – Noticias de América Latina y el Caribe

La Vía Campesina, es un movimiento campesino internacional de articulación de organizaciones en el medio rural. Instancia que ha sido de gran importancia para el desarrollo de políticas, normas, decretos y acciones que reivindican los derechos humanos, bajo esta lógica las campesinas y campesinos de la SPI en Indonesia proponen en el 2005 la declaración de los derechos campesinos.

Por su vital importancia es asumida por la Vía Campesina a nivel mundial y se ratifica en la III conferencia Internacional. La V Conferencia, llevada a cabo en Maputo, África, en el año 2008, ratificó la misma y avanzó en definir y los mecanismos para interactuar en la Organización de Naciones Unidas (ONU).(2015) .

Esta ratificación fue de vital importancia para millones de afiliados y afiliadas a las organizaciones de la Vía Campesina, lo que inspiro aún más la lucha de las mujeres y en América Latina desde la CLOC-LVC, fortalecimos el proceso de reflexión sobre las problemáticas latentes que tienen origen milenario dentro de la construcción social de mujeres y hombres.

Para ello nos propusimos enarbolar con mayor fuerza nuestra propuesta ideológica y política en la búsqueda de alternativas a las problemáticas de la violencia de género, la desigualdad en el acceso, uso y tenencia de las tierras y la defensa del territorio, así como también el acceso a los recursos comunales de la madre tierra y el rescate de la semilla nativa como reivindicación de nuestra diversidad e identidad campesina que dio origen al feminismo campesino popular y que debatimos en la Asamblea de la Articulación de mujeres en Quito, Ecuador en el 2010.

Reconocimiento de  la ONU sobre la declaración de derechos campesinos.

Actualmente la declaración de los derechos campesinos, fue asumidao por la Organización de las Naciones Unidas como producto del esfuerzo de la Vía Campesina para que se pueda reconocer la posición histórica y actual de miles de campesinas y campesinos en el medio rural, y que también se garanticen medidas de protección en la defensa de los derechos humanos que históricamente han sido colocados en escenarios de poca importancia por parte de los estados y organismos internacionales. (1)

Es importante describir que existen 28 artículos en la declaración y que dos de estos artículos hacen referencia a:

Artículo 4 .

Los Estados adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres campesinas y otras mujeres que trabajan en zonas rurales y para promover su empoderamiento a fin de garantizar, sobre la base de la igualdad entre hombres y mujeres, que disfrutan plena y equitativamente todos los derechos humanos y las libertades fundamentales y que pueden perseguir, participar y beneficiarse libremente del desarrollo rural, económico, social, político y cultural.

Los Estados se asegurarán de que las mujeres campesinas y otras mujeres que trabajan en las zonas rurales disfruten sin discriminación todos los derechos humanos y las libertades fundamentales establecidos en la presente declaración y en otros instrumentos internacionales de derechos humanos, incluidos los derechos:

(a) Participar por igual y efectivamente en la formulación e implementación de la planificación del desarrollo en todos los niveles;

(b) Tener el mismo acceso al más alto nivel posible de salud física y mental, incluidas instalaciones adecuadas de atención de la salud, información, asesoramiento y servicios en planificación familiar;

(c) beneficiarse directamente de los programas de seguridad social;

(d) Recibir todo tipo de capacitación y educación, ya sean formales o no formales, incluida la capacitación y educación relacionadas con la alfabetización funcional, y beneficiarse de todos los servicios comunitarios y de extensión a fin de aumentar su competencia técnica;

(e) Organizar grupos de autoayuda, asociaciones y cooperativas para obtener acceso equitativo a las oportunidades económicas a través del empleo o el autoempleo;

(f) Para participar en todas las actividades de la comunidad;

(g) Tener igual acceso a servicios financieros, crédito y préstamos agrícolas, instalaciones de comercialización y tecnología apropiada;

(h) Igualdad de acceso, uso y gestión de la tierra y de los recursos naturales, y tratamiento igualitario o prioritario en la reforma agraria y en tierras y en los planes de reasentamiento de tierras;

(i) Al empleo decente, a la igualdad de remuneración y a los beneficios de protección social, y a tener acceso a actividades generadoras de ingresos;

(j) Estar libre de todas las formas de violencia.

La inclusión de dos artículos específico de reivindicación de los derechos humanos para las mujeres dentro de la declaración, se convierte en un avance muy significativo para miles de nosotras que militamos dentro de las organizaciones y en el medio rural, pues, es una forma de reconocer, pero, también regular escenarios excluyentes, discriminativos que desde la cultura e ideología patriarcal desarrolla una identidad de apropiación de los cuerpos, del trabajo y de la vida de las mujeres y de los bienes naturales.

Como respuesta a este modelo en la reconstrucción colectiva de una identidad unificada en la justicia social con principios éticos feministas que, posiciona a nosotras las mujeres como sujetas de derechos en la economía y el desarrollo social y sostenible, colocamos el feminismo campesino y popular, que junto a la declaración de los derechos campesinos, reactiva una acción política hacia nuestras propuestas de cambio del orden social capitalista y patriarcal.

El feminismo campesino y popular como apuesta política de las mujeres en la defensa de los derechos de las mujeres de la CLOC/La Vía Campesina.

El feminismo campesino y popular está enmarcado en las luchas de resistencias de las mujeres del campo de América Latina, articulado en la CLOC–LVC que, surge como propuesta desde las mujeres, mediante un contexto histórico que se ha caracterizado por el modelo capitalista, colonialista que ha saqueado y violentado como mayor forma de expresión nuestros cuerpos, nuestras tierras, territorios y riquezas naturales, mismo que diezmó a nuestro pueblos indígenas y esclavizó a los pueblos negros con promesas de desarrollo que únicamente se ponen de manifiesto en las riquezas económicas y no, en la vida de las mujeres y la naturaleza.

Como propuesta al modelo neoliberal la Articulación de Mujeres de la CLOC-Vía Campesina, ha venido politizando estos escenarios depredadores en la vida de las mujeres y sus medios de vida, por tal razón, el feminismo campesino popular se construye desde las experiencias situadas de las mujeres, desde las siguientes líneas de acciones:

La campaña contra el uso de los agros tóxicos y por la vida.

La campaña de semillas, patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad.

La equidad de género en la tenencia de la tierra.

La agroecología como sistema de producción de alimentos sanos y de otra relación con la naturaleza.

La soberanía alimentaria como el derecho de los pueblos, con participación igualitaria de las mujeres.

La campaña basta de violencia hacia las mujeres.

Cada uno de estas campañas ha desarrollado en las mujeres de las distintas regiones la importancia de nombrarnos y, acuerparnos de una identidad política  e ideológica de una bandera de lucha denominada feminismo campesino y popular como respuesta transgresora y de resistencia ante el modelo de expropiación, el cual, ha sido posible a través de cada uno de los procesos de formación en cada una de nuestras escuelas a nivel continental, las que han sido principalmente nuestro génesis de deconstrucción de reconstrucción de nuestros pensamientos y prácticas de la vida y de nuestros derechos.

En fin, se puede decir que el feminismo campesino y popular es una construcción asentada en la pluralidad y diversidad, buscando construir la unidad en la diversidad.

Reconocemos la heterogeneidad en formas de pensar, organizarnos, de producir y  vivir de las mujeres del campo.

Buscamos comprender la complejidad de las formas de explotación y dominación  para construir un movimiento integral que articula las diferencias y recupere nuestras identidades como gente de campo, que junto  a la declaración  de los derechos campesinos fortalecemos cada vez más nuestra incidencia política y organizativa, nuestras luchas en el campo, para desde nuestro lugar de vida aportar a la transformación de la sociedad y promover los derechos de los pueblos.

Nota : Ver https://www.alainet.org/es/articulo/168638

* MMC Brasil y ATC Nicaragua, respectivamente, por la Articulación de Mujeres de la CLOC – Vía Campesina.

231 Compartir