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La alimentación, la tierra y las semillas también son responsabilidad de la sociedad

Entrevista a Unai Aranguren, Integrante del Comité Coordinador Internacional de La Vía Campesina por Europa y miembro de EHNE-Bizkaia en el país Vasco.

– Llevas más de dos años en el Comité Coordinador Internacional (CCI) de La Vía Campesina. ¿Qué valoración haces?

Efectivamente, en junio hice dos años en el CCI. Es un órgano que coordina la labor internacional de La Vía Campesina. La Vía Campesina se divide en nueve regiones y de cada región participan dos personas,por lo que somos 18 las personas que componemos el CCI. Su labor es llevar el día a día de La  Vía Campesina, las agendas, marcar las estrategias, seguir la parte financiera, representar a La Vía Campesina en diferentes foros… En mi caso, dentro del CCI hay un grupo de facilitación, que está formada por una persona de cada continente y yo participo por Europa.

Este grupo se dedica más a los temas de gestión, de información y coordinación a nivel internacional. La valoración es positiva. Al principio conoces muy bien las cosas, son muchas siglas, organizaciones, pero poco a poco te vas poniendo al día. Solemos tener dos reuniones presenciales al año y vamos marcando el plan de acción y las diferentes dinámicas. A nivel político es importante para EHNE-Bizkaia tener una relación directa con los debates que se dan a nivel internacional como la alimentación, el clima o los tratados de libre comercio. Y La Vía Campesina también le viene bien que una organización como EHNE-Bizkaia, que siempre ha tenido peso en La Vía Campesina, esté participando.

– En estos momentos EHNE Bizkaia es la única organización de Hego Euskal Herria que participa de manera directa en La Vía Campesina.

De forma directa es la única organización. En el plano del Estado español participan el COAG, el SLG y el SOC.

– En estos momentos queda lejos, pero ya habéis empezado a preparar la VII Conferencia Internacional de La Vía Campesina, que se celebrará en EuskalHerria.

Sí, las Conferencias Internacionales son el máximo órgano de dirección de La Vía Campesina, que se celebran cada cuatro años. Se evalúan los cuatro años anteriores y se decide lo que se hará los cuatro siguientes. Las Conferencias se celebran cada vez en un continente diferente. Empezaron en Europa para ir a América, Africa, Asia y ahora regresa a Europa, concretamente a Euskal Herria en junio de 2017. Es un reto muy importante. Hace poco tuvimos la primera reunión preparatoria.

Tenemos que empezar a movernos porque al final vendrán en torno a 700 personas y hace falta un espacio donde podamos reunirnos, comer, dormir…Hemos montado un pequeño grupo motor para organizarlo.

– Se tratará de un trabajo de preparación importante.

Nos quedan dos años para calentar y movilizar a todas las personas y organizaciones que trabajen a favor de la soberanía alimentaria en Euskal Herria. Quisiéramos que esas organizaciones se implicasen ya sea en torno a Etxalde o en el marco de otras plataformas más locales. Y la Conferencia en sí también requerirá de la implicación de la gente.

También una fecha importante será el 17 de abril del año que viene, porque aprovecharemos la celebración del día internacional de la lucha campesina para hacer un llamamiento público para la VII Conferencia. Ahí queremos estar con las organizaciones aliadas que jugarán un papel muy importante no sólo en la Conferencia, sino antes y después de la misma. La Conferencia en sí es una reunión interna, pero tiene que servir para que la sociedad entienda la importancia que tiene la alimentación, la tierra o las semillas, que no son un problema de los campesinos, sino que es también una responsabilidad de la sociedad.

– Antes de pasar a la siguiente Conferencia Internacional, ¿qué trabajos estableció la VI Conferencia celebrada en Jakarta?

En noviembre tenemos justo la Conferencia Intermedia en Turquía, donde durante unas emana valoraremos el llamado de Jakarta, que tuvo lugar en la anterior Conferencia. Cómo han ido esos dos años y cómo han evolucionado los trabajos que nos pusimos. Algunos habrán evolucionado más y otros menos. Ese proceso seguirá hasta la siguiente Conferencia.

Hay unas pistas o ideas generales: el clima, la agroecología, los derechos campesinos, la cuestión de las migraciones… Otro tema que tiene importancia es el de la construcción práctica de la soberanía alimentaria desde nuestros pueblos, barrios, ciudades y caseríos.

La Vía Campesina ha sido una referencia para muchas luchas en contra del acaparamiento, contra privatizaciones, frente a las transnacionales… pero ahora uno de los retos es construir nuestras alternativas de soberanía alimentaria en la práctica. Ahí el papel de las políticas públicas y todas las herramientas para la construcción de la soberanía alimentaria tendrán un papel importante. Son cuestiones que La Vía Campesina irá definiendo en el futuro.

– Has citado las políticas públicas…

Estas pueden ver mermada su capacidad con las negociaones de libre comercio que se están llevando a nivel internacional. Cuando en La Vía Campesina hablamos de políticas públicas generalmente nos referimos a la FAO, la OMC… los lugares donde se deciden esas políticas, pero cada vez más hablamos de políticas públicas locales. Hoy en día la alimentación ha dejado de ser un derecho y es el mercado

el que manda sobre la alimentación. Estamos viendo que es el mercado quien decide qué se produce, dónde, quién, y a qué precio se vende. La Vía Campesina estamos en contra de que el mercado decida sobre las personas y el mundo. Cada pueblo debe recuperar la soberanía en lo relativo a su alimentación. No sólo los campesinos, los consumidores y la ciudadanía en general a perdido el control sobre su alimentación. Contra ese mercado salvaje y liberalizado es contra quien lucha la Vía Campesina, un mercado que busca sólo beneficios y mueve alimentos de una parte a otra del mundo para hacer ganancia.

– También llevas el área de formación de EHNE-Bizkaia. En otoño se llevará a cabo un viaje de formación a Cuba. ¿En qué consistirá será este viaje?

Uno de los aciertos que ha tenido EHNE-Bizkaia a lo largo de su historia ha sido el de apostar por una formación como la que empezamos a hacer hace quince años. Una formación teórico práctica en modelos sostenibles y agroecológicos, pero con un contenido ideológico muy alto, queríamos recuperar un modelo de agricultura. Apostamos por ese modelo y con la formación dirigida a gente joven que quería iniciar una actividad, hemos vuelto a ver que hay posibilidades de nuevas incorporaciones al campo.

Dentro de esa formación los intercambios han tenido un papel muy importante. Además de formar a gente joven que viene de un entorno urbano, también hemos posibilitado que gente que ya estaba en el sector pueda ver otras alternativas de producción ligadas a la tierra, más sostenibles.

Una de las experiencias más interesantes que hemos podido observar durante los últimos años fue en 2011, cuando fuimos a un encuentro de agroecología en Cuba. Vimos a un país que se había quedado sin petroleo e hicieron un apuesta por modelos autónomos y sostenibles. Ahora mismo el 80% de los alimentos que consumen son locales, producidos en modelos agroecológicos. Además son experiencias acompañadas por políticas públicas, por investigación y desarrollo.

Se trata de un intercambio que nos gustó mucho y hemos pensado volver a repetirlo este año. En esa línea pensamos que la formación tiene que ser una herramienta de transformación y estamos consiguiendo que la gente joven vea en EHNE-Bizkaia un referente no sólo en agricultura sino en cuanto a un modelo de producción.

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